Remedios gastronómicos para cruceristas estresados

Lo primero que has de tener diáfano es que no todos los puertos están próximo de las ciudades.Barcelona, Venecia, Split son, en este significado, excepciones o excepcionales, como prefieras definirlo. Porque, aunque en el impreso publicitario veas Roma como puerto de escala, lo verdad es que arribarás a Civitavecchia, que en efecto está en la provincia de Roma, pero 80 kilómetros al noroeste de la metrópoli. Así que, si no eres tan manso como para compartir todo un día completo de expedición con extraños, yendo y viniedo, entrando y saliendo, comiendo y corriendo, lo mejor es que… ¡te dejes llevar y disfrutes a tu forma y con tranquilidad del destino! Tampoco hay que agobiarse e intentar verlo todo en seis horas. En ocasiones es más fundamental tomarse un verdadero espresso después de haber comido spaghetti bolognesa en una auténtica trattoria italiana que perder dos horas en la cola del Coliseo para luego estar en el interior veinte minutos y tacharlo de la lista de lugares donde ‘hacerme fotos para subir a las redes sociales’.

Remedios gastronómicos para cruceristas estresados

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/ombriere_disenado_por_norman_foster_para_su_intervencion_en_el_pabellon_vieux_port_de_masella_8049_630x.jpg ‘Ombrière’, diseñado por Norman Foster para su intervención en el Pabellón Vieux Port de Masella.

Corbis

MARSELLA

Restaurant le Relais 50: experimento la cocina provenzal de este local inspirado en los bistrot parisinos de los 50′. Nos encanta su aspecto moderno y ese menú de platos sencillos en el que las verduras, la carne y el vino del sur de Francia adquieren un protagonismo especial dependiendo de la período. lumbre y ahorro una mesa en la terraza frente al Vieux Port, verás al fondo la basílica de Notre Dame de la Garde y el fornido Saint-Nicolas ecuánime en la otro orilla. Aprovecha la llamamiento para pedir una auténtica bouillabaisse de Marsella, solo la hacen por recado y con 24 horas de anticipación. Si no eres tan precavido, no hay dificultad, cualquiera de los platos ideados por el chef Emmanuel Perrodin estarán deliciosos: escoge la dorada salvaje (rosa o gris) con ravioli de queso de cabra y leche de coco y, de postre, una tartaleta de hojaldre rellena de crema de manteca.

Grand Hotel Beauvau Marseille Vieux Port: Termina la tarde con un cóctel y privilegiadas vistas al ‘Ombrière’ diseñado por Norman Foster en su discreta intervención en el Pabellón Vieux Port. Vale, puede que desde el primer apartamento en el que se encuentra el club te pierdas el reflejo distorsionado de tu figura en esta revestimiento de acero inoxidable de 46 por 22 metros, pero será muy divertido observar a la personas como pulgas purulando debajo esta estructura. en Realidad Norman + Partners ha conseguido devolverle ‘la vida’ a esta fragmento de la metrópoli.

Four des Navettes: No te vayas sin probar sus típicas galletas con manera de barco (las elaboran desde 1781). Cuentan algunos marselleses que las navettes tomarían su aspecto del barco en el que supuestamente María Magdalena habría llegado hasta estas costas francesas llevando consigo a algún descendiente de Jesús.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/terraza_del_restaurante_semsto_con_vistas_a_as_cupulas_florentinas_5868_640x.jpg Terraza del restaurante SE·STO, con vistas a as cúpulas florentinas.

SE·STO

FLORENCIA

Da’ Vinattieri: Aquí el bocata se disfraza con sabores toscanos y se convierte en un panino doméstico (recuerda que panini es el plural, no paninis). Relleno con embutidos de la territorio, lampedrotto (plato a base de tripas de vaca) o queso, puedes escoger la modalidad denominada schiacciata (un pan mapa condimentado con aceite de oliva y sal). No esperes grandes lujos, solo taburetes de madera en la puerta donde disfrutar de un comida a la florentina (desde 3e).

SE·STO: Compensa el poco dinero que te hayas raído en el minúsculo Da’ Vinattieri con una cena en este exclusivo restaurante situado en el sexto apartamento del hotel The Westin Excelsior. Te aseguro que merecerá la tristeza, a transformación disfrutarás de una panorámica de 360º grados sobre los tejados y cúpulas de Florencia. Puedes hasta perder período en la sobremesa, ya que a vista de pájaro podrás tachar de tu lista de sitios que ver: el río Arno, el Ponte Vecchio, el Palazzo Pitti, los jardines Boboli y la basílica de Santa Maria del Fiore. Si hace buen período, lo mejor es reservar en una de sus dos amplias terrazas y probar sus platos de cocina italiana de vanguardia, como paccheri de Gragnano con espárragos a la carbonara (20e) o el risotto a base de arroz carnaroli de Acquarello con remolacha, queso Bagoss y salsa de cava (21e).

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/en_cualquier_esquina_de_roma_descubriras_pizzas_increibles_4006_640x.jpg En cualquier rincón de Roma descubrirás pizzas increíbles.

Corbis

ROMA

La Montecarlo: Esta emblemática pizzería un poco fuera del circuito turístico romano ‘fue’ durante un período único de los mejores secretos guardados de la metrópoli del Tiber, en fragmento por su situación (aun estando en una bocacalle que fragmento de Corso Vittorio Emanuele II no se encuentra fácilmente) y, en fragmento, porque los que sabíamos de su existencia hemos conocido guardar bien el secreto. Pero ya no me importa escribir sobre ella, mi compañera Arantxa Neyra me ha dado otras coordenadas ‘trasteverianas’ idéntico o mejor de auténticas, por lo que ya puedo hablar de esos camareros con torres de más de siete pizzas sorteando las mesas cual funambulistas o de esas irrisorias (obviamente si hablamos de Roma) cuentas echadas a mano sobre el mantel de papel o de esos platos metálicos que más bien parecen bandejas (¿o puede que quizás lo sean?) o de esas pizzas de masa fina y crujiente casi trasparente o de esas familias romanas que no dudan en acercarse los domingos para darse un comilona de cocina romana popular. Tendrás a tiro de piedra la Piazza Navona, el mausoleo y la Fontana di trevi.

Trattoria Monti: En único de los barrios más asiáticos de Roma, esta trattoria hogareño se desmarca como una isla de categoría y pasta casera no muy lejos de la Piazza Vittorio Emanuelle y del Coliseo. No te pierdas sus ravioli rellenos de patatas y bacon o su tortello de yema de huevo, se sirve relleno de espinacas y queso y regado con una sencilla salsa de tomate y albahaca. Nada puede salir mal cuando la que cocina es el seno (Via San Vito 13; tel. +39 06 4466573).

Sora Mirella. Puede que en estas fechas no sufras una noche de afa(bochorno), pero aun así no te puedes ir de Roma sin tomar su mejor solución contra los calores (solo capacitado para quienes, al idéntico que yo, tomen gélido en invierno): una grattachecca. Pero no una cualquiera, una en la que piquen el iceberg en el instante y donde los siropes y la fruta sean en realidad naturales. En el Trastévere, junto al río, pide un lemoncocco (sirope de limón con trozos de coco fresco por encima) o el más popular, el de guindas y tamarindo con trozos de limón y coco.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/delicioso_y_romantico_nautika_en_dubrovnik_80_640x.jpg deleitable y romántico Nautika, en Dubrovnik.

Nautika

DUBROVNIK Y HVAR

Nautika: Considerado único de los restaurantes más románticos del mundo (lo que implica que además será único de los más caros, unos 100e persona), su terraza está de moda entre los famosos que se acercan hasta la costa Dálmata en verano. Fuera del periodo estival es probable que no te encuentres con ninguno de sus insignes comensales, pero encontrarás lugar casi serguro. Cenar debajo la luz de la luna es impecable para descubrir el atractivo de la metrópoli, con la piedra iluminada y ese pescado fresco en tu plato. Junto a la inicio oeste del casco anticuado de Dubrovnik y con vistas al Adriático y las fortalezas de Bokar y Lovrijenac, pide su ensalada de langosta con mejillones, gambas y pescado marinado.

Macondo: Este agradable y hogareño restaurante situado en la isla de Hvar se caracteriza por recibir varias veces al día la caza de peces de diferentes barcos. Esto quiere decir que la escrito no la deciden ellos, sino la suerte y la labor del pescador. Los protagonistas de la mesa son los pequeños pescaditos fritos, pero te recomendamos las sardinas rellenas a la brasa o la pasta con langosta (atrapada, protegido, en alguna isla dálmata vecina).

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/vistas_de_la_acropolis_de_atenas_desde_el_restaurante_del_hotel_grande_bretagne_3096_630x.jpg Vistas de la Acrópolis de Atenas desde el restaurante del hotel vasto Bretagne

Grande Bretagne

ATENAS

GB Roof Garden Restaurant and Bar: La cierto es que decidir si me gustaron más sus vistas durante el desayuno o durante la cena es algo así como si me preguntasen: “¿a quién quieres más a mamá o a papá?”. En el ostentoso hotel vasto Bretagne, desayunar un enérgico café con vistas a la Acrópolis, al Monte Licabeto y al Parlamento (y un poco más confusas al estadio Panathinaikó y a los barrios de Plaka y Anafiotika) es deleitable y reconfortante, pero la ‘ciudad alta’ iluminada, al período que te tomas un tartar de atún o un ceviche perfectamente ejecutados por su chef Asterios Koustoudis, deja una marca en el alma que hará que nunca olvides por qué una vez Grecia fue dueña del mundo.

Ioanna Kourbella: El barrio de Plaka es archiconocido por su mercado de las pulgas del domingo, pero o ídem no te gusta regatear o tu crucero arriba en Grecia un martes, así que las alternativas que ofrece este histórico ambiente, más allá de sus innumerables tiendas de souvenir, pasan por boutiques de diseñadores griegos que se afanan por adaptar a nuestros tiempos la estética y el deleite por las prendas amplias de su esplendoroso e histórico pasado. Es el caso de Ioanna Kourbella, que posee en el cifra 109 de la vía Adriano un local con su ropa más básica. Si buscas algo más arreglado, ni siquiera has de salir de Plaka, ya que en Hatzimihali 12 expone sus diseños más exclusivos.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201344/meze_en_fish_suada_club_1523_630x.jpg Meze, en Fish.. Suada Club.

Fish.. Suada Club.

TURQUÍA

Fish.. Suada Club: Sabemos que no dispones de excesivo período, así que lo mejor es que vayas a este restaurante situado en la isla Suada club Galatasaray, la única en el ámbito del Bósforo. Las vistas son de 360º y el pescado prácticamente además, ya que en su escrito hay de todo. Aquí el concepto Meze (aperitivo turco) adquiere un precio superlativo. Lo mejor es que pidas tres o cuatro divertidos entrantes (según apetencias, pero no te olvides del pulpo a la brasa) y luego preguntes por el pescado del día mlo cocinarán a la sal, lo freirán, coceran o lo harán a la sal (como más te guste)m.

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